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"Es un privilegio poder estudiar"


FCA y CNH Industrial premian a 131 estudiantes de Bachillerato, de cursos Técnicos y Superior en la 22ª edición del Premio de Educación

21 de noviembre de 2018 - Con el semblante más serio y un aparente nerviosismo no dejaban pistas de que estábamos ante un veterano. Sí, para Jairo José de Paula, analista de Manufactura en la FCA, el Premio de Educación es viejo y conocido. Padre de cuatro hijos, en 2010, vio a su primogénita, Caroline, graduada en Biología, llevar a casa el premio en la categoría Enseñanza Superior. Su segunda hija, Jessica, conquistó el reconocimiento en la categoría de Bachillerato, por las buenas notas alcanzadas durante su formación técnica en Química.

Pasados ocho años, otro doble reconocimiento. Jéssica, hoy con 27 años, subió nuevamente al escenario. Esta vez, en la categoría de Enseñanza Superior. Joyce, de 25 años, también fue premiada en la misma categoría que su hermana. Ex-alumnas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), Joyce cursó Ingeniería Metalúrgica y de Materiales, y Jéssica, Medicina.

El padre dice que el sentimiento que queda es de misión cumplida. "Mis hijos sólo me dan orgullo. Como el curso de Jessica es más extenso y Joyce pasó un año fuera de Brasil con el programa Ciencia sin Fronteras, tuve la dicha de ver a las dos recibiendo el premio juntas. "Estoy con el corazón tranquilo, porque creo que están listas, preparadas para enfrentar la vida", afirmó Jairo.

Fue por teléfono que Jéssica recibió de su padre la noticia de que ella y su hermana estaban entre los ganadores del premio de este año. "Lo primero que hice fue agradecerle a él y a mi madre por habernos criado tan bien y haberse esforzado tanto para inscribirnos en buenas escuelas. "Fue una felicidad enorme", describió. Y Joyce completó: "Es un privilegio poder estudiar. Mi padre no tuvo la misma condición económica que nosotras y de dedicarse exclusivamente a los estudios. "Estoy agradecida por esta oportunidad, y espero dar aún más orgullo a mi familia".

Las hermanas integraron el grupo de 131 estudiantes homenajeados en la 22ª edición del Premio de Educación, realizado el 30 de octubre, en el Teatro del Centro Cultural Minas Tenis Club, en Belo Horizonte. Los graduados en Bachillerato recibieron R$ 4 mil. Los estudiantes de carrera superior, R$ 8 mil cada uno.

El premio fue creado en 1997, siendo realizado en diversos países donde la FCA y CNH Industrial están presentes, con el objetivo de incentivar la educación. Los premiados son seleccionados entre los hijos de los empleados, con base en su desempeño a lo largo de la vida escolar y académica. Desde la primera edición, más de 2.000 alumnos ya fueron premiados en Brasil. El valor total acumulado en el período en premios es de aproximadamente R$ 10 millones.


El presidente de la FCA para América Latina, Antonio Filosa, explicó que no se trata de una mera competencia. "Este premio es mucho más que eso. Es sobre todo un reconocimiento a todo lo que los estudiantes han hecho durante la vida escolar. Es también un estímulo para que en el futuro hagan aún más y mejor. Personalmente, creo que la educación es un proceso permanente de construcción personal", puntuó.

El presidente de CNH Industrial para América Latina, Vilmar Fistarol, dijo que la premiación tiene el objetivo de instigar la reflexión de la sociedad y fomentar la búsqueda del conocimiento, para así formar ciudadanos brasileños cada vez más preparados, críticos y defensores sus propias ideas.

La joven Eglys Gabriela Custodio Farias, representando a los premiados de Bachillerato, destacó que las notas son más que cifras: "Son el resultado de una búsqueda incansable por el conocimiento". La estudiante, que está cursando Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Pernambuco, también compartió un consejo de su madre, Elisángela. "Apunta hacia la luna. Si fallas, al menos le darás a una estrella.

La biomédica Ana Paula Vargas García habló en nombre de los estudiantes de Enseñanza Superior, y contó que, aún estudiando en escuelas públicas, siempre se sintió capaz de realizar el sueño de ser una gran investigadora. Un importante incentivo vino en 2011, cuando venció el Premio de Educación en la categoría de Bachillerato. Antes de terminar el discurso, hizo un pedido: "Sean animadores de personas e ideas, en cualquier posición que estén. Incentiven la educación. Seguro que harán la diferencia en la vida de alguien".

En un clima de mucha alegría y emoción, las familias celebraron la conquista de los jóvenes con muchos aplausos y gritos que resonaban palabras de aliento y elogios. En los celulares, sucesivos registros de fotos para eternizar el momento. Mientras el nombre de Miguel Gustavo dos Santos Saviotti era anunciado, su padre Rodrigo Saviotti, sentado en el público, vibraba con otra conquista del hijo. "Es mucha emoción, de saltarle a uno el corazón, estoy sin palabras", se emocionó.


Miguel está matriculado en dos cursos: en el de Técnico en Aprendizaje Eléctrico y el Superior en Ingeniería de Producción. La rutina no es fácil y suele sobrepasar diez horas de estudios diarios, sin embargo, el joven dice que vale la pena. "De vez en cuando, llevo algunos 'tirones de oreja' de mi padre para salir del videojuego, pero sé que lo hace por mi bien. Creo mucho en la meritocracia, y estoy seguro de que cuando llegue al mercado de trabajo, voy a cosechar los frutos que estoy plantando ahora", vislumbra.

Bastante conocida entre los premiados, y tal vez un poco menos entre los padres y familiares, en lo alto de sus 21 años , la actriz y cantante Alessandra Aires Landim, Lellêzinha, encantó a los invitados con su presencia en el escenario. Ella contó que antes de definir qué camino seguir, se permitió cantar, bailar, actuar y hacer varias otras cosas. "Eso me exigió autoconciencia. Creo que la gente necesita descubrirse, tener experiencias y nunca darnos por vencido de nuestros sueños", aconsejó. La artista se presentó con su grupo musical, el Dream Team do Passinho, que en apenas cinco años de carrera ha realizado una gira por ciudades de EEUU, Francia y Angola. El año pasado, el grupo se presentó en el Rock in Rio.


Show de las poderosas

De los 131 premios, 101 fueron conquistadas por mujeres. Sin duda es un hecho que merece ser conmemorado, pero ese reconocimiento, apunta la ingeniera metalúrgica Joyce Silva de Paula, necesita llegar también al mercado de trabajo. "Las vacantes en mi área todavía son, mayoritariamente, ocupadas por hombres", lamentó.

Su hermana Jessica dice que en algunas especialidades de la Medicina, como las quirúrgicas, la mayoría de las vacantes todavía están ocupadas por hombres, pero que de manera general las mujeres vienen conquistando cada vez más espacio en la profesión. "Ver este gran número de mujeres en la premiación es la prueba de que nuestra generación ha venido para equilibrar el mercado de trabajo. Tenemos que conquistar nuestro lugar al lado de los hombres. No quiero estar al frente de nadie, quiero competir de igual para igual, con el mismo reconocimiento de que todos nosotros somos capaces y podemos ser lo que queramos ", defendió la médica.


Texto: Mônica Salomão

Fotos: Leo Lara

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