Carros alegóricos para un desfile automotriz


Periodistas brasileños ensalzan la pasión por honrar y acelerar los súper carros Mopar en el tradicional Woodward Dream Cruise

04 de octobre de 2019 - #FCAMeLevaDeNovo! (¡FCA llévame otra vez!) Este hashtag refleja acertadamente la reacción de un grupo de periodistas automotrices de Brasil después de visitar, por invitación del Grupo FCA, la edición 2019 del Woodward Dream Cruise, una reunión anual en Detroit (EE.UU.) en la que todo amante por autos sueña con vivenciarla. Y créeme: ¡una vez no es suficiente! "Es imposible no querer volver. Me hubiera gustado pasar dos días en la avenida", dice Jorge Moraes, editor del Diário de Pernambuco y presentador de CBN Motor en la radio CBN Recife.

Siguiendo la tradición que comenzó en 1995, el evento de este año tuvo su apoteosis el tercer sábado de agosto, pasando por varias ciudades en el área metropolitana de Detroit, Michigan, que se encuentran en el tramo de los 34,5 kilómetros de Woodward Avenue. Según los organizadores, durante la semana del evento 1.5 millones de personas participan del desfile con más de 40,000 autos de varias marcas.

Como de costumbre, hay mucho movimiento en la región y aumenta enormemente los días que anteceden el evento. El viernes la gran vía que conecta las ciudades de Detroit y Pontiac empieza a ser invadida por el público, ya sea en automóviles que nunca se ven (ni en los Estados Unidos) o en la acera, admirando las máquinas, que incluyen modelos preparados por Mopar, la marca FCA dedicada a la personalización y todos los demás aspectos del mercado de accesorios. Incluso en los estacionamientos de los comercios de la avenida o en las calles perpendiculares se pueden ver autos increíbles.

"El universo Mopar presentado allí muestra cuán grande e importante es la marca para los estadounidenses. Aquellos fanáticos de los clásicos y con V8 en las venas se impresionan", dice Moraes, quien, como otros periodistas brasileños, tuvo la oportunidad de acelerar diez vehículos altamente "moparizados". "Fue increíble. La capacidad de Mopar de convertir un carro viejo en una criatura moderna y demoníaca es impresionante", enfatiza el editor del programa de televisión Auto Motor. Él condujo un Plymouth Belvedere1967 rebautizado de Hellvedere (con nueva insignia y todo), por recibir un HEMI V8 Supercharged de 6.2L con 707 hp y 89.8 kgfm de torque debajo del capó. Se trata del Hellcrate, un kit vendido por Mopar en Norteamérica para autos antiguos que incluye el mismo motor que las versiones Hellcat del Dodge Challenger y Charger y el Jeep Grand Cherokee Trackhawk.

Este muscle car ha emocionado a todos. "Es un auto que intimida por ser demasiado fuerte y no tener asistencias como ABS, control de tracción o estabilidad", explica Rodrigo Mora, editor del blog Mora nos Clássicos, de UOL Carros. "El ronquido es brutal, como el gruñido de un rinoceronte gruñón. La palanca de cambios Tremec Magnum de seis velocidades no tiene delicadeza en los cambios, pero es maravillosamente corta y precisa. El volante tiene holgura, pero por alguna razón le encontré un encanto especial porque me dio más miedo de conducir rápidamente".

El editor en jefe y presentador del programa automotriz Vrum, Clayton Souza, eligió el Shakedown, un Dodge Challenger conceptual, como el automóvil más divertido que ha conducido en el Woodward Dream Cruise. "Tiene una fuerza increíble, con las profundas modernizaciones mecánicas que van desde el V8 HEMI de 485 hp hasta los frenos Brembo de alto rendimiento. Fue muy divertido conducirlo", dice. Fabricado en el 2016, este "Mega Dodge" fue ensamblado a partir de la carrocería de un Challenger de 1971, pero con varios toques modernos, como las luces LED del auto homónimo actual y el volante del Dodge Viper.

El director editorial del sitio web Motor1 Daniel Messeder también se animó al volante del Shakedown. "Ver el V8 gritar con cada pisada dura en el acelerador fue realmente notable, sin mencionar las impresiones al volante. Disfruté de las respuestas ágiles de la dirección y la relación de transmisión muy corta. De hecho, vale la pena recordar que el mecanismo de dirección y la transmisión son la última generación de Viper", destaca.

El Dodge Shakedown Challenger impresiona desde atrás, con sus neumáticos anchos, suspensión baja y los faros del Challenger actual integrados en la carrocería de 1971. Coche para acelerar pero que sabe cómo detenerse gracias a los frenos Brembo.El Dodge Shakedown Challenger impresiona desde atrás, con sus neumáticos anchos, suspensión baja y los faros del Challenger actual integrados en la carrocería de 1971. Coche para acelerar pero que sabe cómo detenerse gracias a los frenos Brembo.

Sorprendente Woodward

Habiendo participado recientemente en otro evento bastante tradicional, el Festival de Goodwood, famoso por reunir clásicos de carreras y súperdeportivos en Inglaterra, Rodrigo Mora pudo hacer una buena comparación entre los dos eventos. "Goodwood es una orgía automotriz donde te encuentras con Horacio Pagani [fundador de la marca de autos que lleva su nombre] o Jackie Stewart [tres veces campeón de Fórmula 1] como si fuera tu vecino en el supermercado. Y está cerca de legendarios como Ferraris y Benettons de Schumacher y McLaren MP4/4 de Senna. Woodward es el desfile del orgullo V8, este tipo de motor tan discriminado últimamente", comparó.

"Y Woodward todavía tiene dos factores esenciales. Uno es la locura humana, porque no conozco ningún evento en el mundo en el que un carrito de supermercado del tamaño de un camión desfile en la avenida a 90 km/h, con un motor colocado quién sabe dónde con un loco manejando en la parte superior, donde llevamos a los niños. El otro factor es lo inesperado: uno sabe qué habrá en Goodwood, al menos lo principal. Pero en Woodward, no. ¡Casi todo es una sorpresa agradable! En Goodwood, piensas: ‘No puedo creer que estoy aquí’. En Woodward: ‘Me estoy divirtiendo aquí’. Me sentí más cómodo en Woodward, sin duda".

La ruta oficial del Woodward Dream Cruise no alcanza toda la avenida, pero llega cerca con 25,6 km de extensión. A pesar de esto, no hay un punto de partida o una meta final. Para participar, solo hay que entrar en la vía, que normalmente está abierta al tráfico. La forma como el público participa es otro diferencial carismático del evento estadounidense. "La disposición de las familias que pasan todo el día en la avenida indudablemente llama la atención. Muchos llevan tiendas de campaña para acampar y pasan el fin de semana disfrutando del desfile de autos de ensueño", comenta Jorge Moraes. "Fue hermoso ver a los que viven ahí y a los visitantes extender las sillas en la acera para ver el desfile de autos, como vemos en el Carnaval, por ejemplo. Es un evento que despierta el orgullo del estadounidense", agrega Rodrigo Mora.

El editor del blog Mora nos los Clásicos garantizó que siempre guardará buenos recuerdos de su primera participación en Woodward. "Para empezar, la gente de la FCA estaba muy feliz de recibirnos allí. Para los muchachos, esto no es solo un trabajo; están realmente orgullosos del evento y de cómo la gente disfruta participar del encuentro con su Jeep, Ram, Dodge, Chrysler ... Fue muy especial".

Si todavía hay alguna duda de que el grupo de periodistas no solo disfrutó sino que también quiere regresar al evento, Clayton Souza y Daniel Messeder lo dejan muy claro: "Es imposible ver todo en solo una tarde. El deseo es de sentarse en la acera todo el fin de semana. Estaré allí el año que viene", dice Souza. "La diversión nunca es demasiada. Además, me encantaría participar otras veces, porque a cada año hay productos diferentes, especialmente de la propia FCA, que siempre desarrolla prototipos que desfilan allí", agrega Messeder.

La tapa de la guantera es un recordatorio de que antes de recibir el motor HEMI V8 'Hellcrate' de 6.2 litros, este Plymouth de 1967 tenía el nombre casi bucólico de Belvedere II. La siguiente imagen es del nuevo registro de bautismo...La tapa de la guantera es un recordatorio de que antes de recibir el motor HEMI V8 'Hellcrate' de 6.2 litros, este Plymouth de 1967 tenía el nombre casi bucólico de Belvedere II. La siguiente imagen es del nuevo registro de bautismo...

Mopar o no car

El asesor de comunicación de la FCA en Brasil, Nícolas Borges, acompañó a los cuatro periodistas en el viaje, acumulado tres participaciones en el WDC. "Ahora me llamo el profesional de comunicación brasileño con más experiencia en Woodward Dream Cruise", se divierte recordando el primer viaje en 2009, todavía como periodista, y el segundo en 2015, ya trabajando para FCA.

"Pero este fue, sin duda, el más especial ya que, por primera vez, Mopar puso a disposición de nuestros invitados diez máquinas muy especiales que muestran un poco la amplitud de la marca dentro del grupo. Y así pudieron participar activamente en esta gran celebración de la cultura automotriz estadounidense".

Borges destaca la variedad de modelos preparados por Mopar, desde prototipos Jeep hechos para el tradicional Easter Jeep Safari en Moab, una meca todoterreno en los EE.UU, hasta dos camionetas Ram 1500 Big Horn, con estilos muy diferentes. La Lowdown más conceptual, con estilo más urbano, suspensión rebajada y neumáticos de bajo perfil, fue diseñada para ser todoterreno y es totalmente accesible, por haber sido desarrollada solo con accesorios del amplio estante de Mopar. "Esa camioneta, por cierto, fue el único vehículo que pude conducir yo. Y ya valió la pena, porque para cuando aceleré fuertemente en el primer semáforo, el ruido profundo del sistema especial de escape de acero inoxidable me transportó de inmediato en la imaginación para los muscle cars clásicos de Dodge, Chrysler o Plymouth. Como dicen allí, es 'Mopar o no car'", concluye.


Texto: Leandro Alvares

Fotos: Divulgación

Related Stories

Muchas nuevas historias para contar

Lee mas

Un casamiento entre culturas, tecnologías y competencias

Lee mas