Estación de Tratamiento de Efluentes de la Planta Automotriz Jeep

Para la preservación del agua, Jeep va más allá de los muros de la fábrica


Para conmemorar el Día del Agua, FCA realiza acciones dentro y fuera de la Planta Automotriz Jeep y muestra que la preservación va mucho más allá de reducir el consumo

23 de marzo de 2020 - Como una marca que lleva la sostenibilidad en su ADN, Jeep se preocupa por preservar el agua para generaciones futuras y hace su tarea, ayudando a reducir los impactos del cambio climático. La Planta Automotriz Jeep, instalada en el estado brasileño de Pernambuco, prácticamente ha eliminado el uso de agua potable para fabricar automóviles, alcanzando una tasa de 99,4% de recirculación de agua en la producción, una de las más grandes del mundo.

El uso excesivo de aguas superficiales como lagos y ríos, además de actividades humanas como los procesos industriales y el consumo doméstico en sí mismo, puede causar daños duraderos al medio ambiente. Por este motivo, este año, las Naciones Unidas establecieron el tema "Agua y cambio climático" para el Día del Agua, celebrado el 22 de marzo.

Natália Andrade, analista de la Estación de Tratamiento de Efluentes de la Planta Automotriz Jeep

La analista de la Estación de Tratamiento de Efluentes (ETE) de la Planta Automotriz Jeep, Natália Andrade (foto), explica que todos los efluentes de la fábrica son tratados y devueltos para que se utilicen en varias etapas de la producción, como en la prueba de agua (que prueba el aislamiento del automóvil) o en el sector de la pintura (donde se reutiliza el agua en los tanques). “Con esta reutilización máxima dejamos de usar el agua de cualquier río o de agua subterránea. Esto es muy importante porque, al usar menos recursos naturales, estamos preservando el medio ambiente”, explica. En un mes dejamos de usar cerca de 28 mil m³ de agua de la red de suministro público, el equivalente a ocho piscinas olímpicas o el consumo promedio de 8.484 personas.

Desde que la fábrica abrió sus puertas hace cinco años, la planta ha logrado reducir el indicador de agua por vehículo en un 52%. “Cuando abrimos la fábrica, se necesitaban 2.980 litros de agua para producir un automóvil. Hoy usamos 1.430 litros”, explica Natália. Además, este uso se renueva totalmente, ya que la planta cuenta con una EDAR con una capacidad de tratamiento de 210 mil litros de agua por hora y diferenciales como las tecnologías de membrana - MBR (reactor con membranas micro porosas que realizan el proceso de ultrafiltración, conteniendo sólidos y bacterias) y ósmosis inversa (membrana semipermeable que separa el agua de sales minerales). El agua que no se reutiliza en la fábrica es la del consumo humano. El agua de lluvia se usa para regar el vivero de plántulas.


Playa limpia

Resulta que la conservación del agua no se limita a reducir el consumo doméstico o la de los procesos industriales. "Cuando nos referimos al tema del cambio climático, también estamos hablando de la eliminación de desechos y la contaminación de los océanos, manglares y fuentes de agua", señala el analista ambiental de la planta, Diego Marques.

Por esta razón, Jeep va más allá y extrapola los muros de la fábrica, llevándole a la población acciones para la conservación del agua. Este es el caso del proyecto "Praia Limpa, Minha Praia", que tiene como objetivo principal concienciar a las personas sobre la forma correcta de separar los residuos. “Los empleados de la planta se están preparando para ir a las playas, hablar con la gente, distribuir bolsas ecológicas y recolectar desechos para llevarlos a la Isla Ecológica, desde donde serán eliminados adecuadamente”, explica Marques.

Además de esta acción, otras también forman parte del trabajo alineado con el tema de la ONU dentro de la fábrica, como las pruebas de preguntas y respuestas sobre el medio ambiente, información y un desafío de sostenibilidad. Para Diego, estas iniciativas llevadas a cabo dentro y fuera de la Planta terminan acercando a la población a Jeep, que está aún más involucrada en la comunidad en la que opera. “Además, el empleado de la planta mejora su conocimiento. Todos ganan y el medio ambiente les agradece”, celebra Marques.

Que lo diga Aurenilson Pardim, analista de compras de La Planta Jeep. Amante del mar, dice que cada vez que va a la playa con su familia, puede faltar todo, menos la bolsa ecológica para recoger la basura personal. "Cuando podemos, hasta recogemos los desechos que vemos por ahí", dice.

Aurenilson Pardim en la playa con su familia.Pardim en un paseo consciente con su familia en la playa.

Entre pajitas y botellas de pet que son los objetos principales encontrados por Pardim, él nos dice que sus hijos están creciendo conscientes de la importancia de preservar el medio ambiente. “Una vez, mi hija, de 4 años, me sorprendió. Mi esposa le preguntó que por qué no podía arrojar pajitas al mar y rápidamente dijo que podía terminar matando una tortuga”, dice Pardim con orgullo.

Aunque la práctica de recolectar basura en la playa ha sido un hábito durante algunos años, Pardim dice que Jeep nos ha inspirado a tener buenas prácticas ambientales de otra manera. “Después de ver lo que hace Jeep, comencé a estar más atento, por ejemplo, arreglando las fugas de agua. También reducimos el tiempo del baño y cerramos el grifo al lavar los platos en casa. Lo que hice fue traer las buenas prácticas de Jeep a la casa”, dice.


Sostenibilidad

Además de la fábrica de Jeep, la Planta Automotriz Fiat (Betim, MG, Brasil), también lleva a cabo varias acciones para la preservación del agua. La planta, que posee el récord de reutilización de agua en el sector (99.7%) utiliza tecnologías como la Realidad Virtual e Internet de las Cosas para lograr la eficiencia en los procesos de producción y, con eso, una mejor gestión ambiental. Con acciones como estas, en tres años, la planta redujo la cantidad de agua utilizada para cada vehículo producido en un 37%, además de reducir la generación de residuos en un 12% y consumir un 23% menos de electricidad.

La Fábrica de Motores Campo Largo, en Paraná (BR), tiene un Programa de Conservación del Área Natural y Educación Ambiental, que se dedica a proteger el área restante del Bosque con Araucarias, que contiene cinco manantiales, además de más de 50 especies de plantas, 82 de aves y seis de mamíferos. Hoy, el Programa tiene 106 hectáreas de área natural preservada.


Texto: Isabela Alves

Fotos: Divulgación

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